Imagen de portada: Apple. Uso editorial.

Cuando Apple presentó el MacBook Neo en marzo, mucha gente pensó que era un movimiento defensivo contra los Chromebook y los Windows de gama baja. Tres meses después, está claro que fue una bomba: el portátil más barato de Apple ha obligado a media industria a repensar su gama económica. Y los primeros rivales pensados expresamente para hacerle frente ya están en las tiendas.

Recordatorio: qué es el MacBook Neo

El Neo salió a la venta el 11 de marzo a 599 dólares (499 para estudiantes), prácticamente la mitad de lo que cuesta un MacBook Air. Es un portátil de 13 pulgadas con el chip A18 Pro —el mismo del iPhone 16 Pro—, pantalla de hasta 500 nits, dos puertos USB-C, jack de auriculares y carcasa de aluminio en colores (plata, índigo, rosa y cítrico).

La letra pequeña: la configuración base se queda en 8 GB de memoria y 256 GB de almacenamiento, sin teclado retroiluminado y sin opción de ampliar el disco. Aun así fue un éxito inmediato. Tim Cook habló de la “mejor semana de lanzamiento de la historia para clientes que estrenan Mac”, la demanda disparó los plazos de entrega a dos o tres semanas y Apple tuvo que duplicar la producción.

“Un shock para todo el mercado”

La frase no es mía, es del director financiero de Asus, Nick Wu, en declaraciones recogidas por la prensa económica:

“Dado el posicionamiento históricamente premium de Apple, lanzar un producto tan asequible es sin duda un shock para todo el mercado.”

Wu añadió que todos los fabricantes de PC se lo están tomando muy en serio y discutiendo cómo competir, y predijo que “todo el sistema PC lanzará productos para plantarle cara”. No es retórica: ya está pasando.

Los primeros rivales ya están aquí

En mayo aparecieron en tiendas chinas los primeros portátiles diseñados claramente como respuesta al Neo. Honor, ASUS y HP han sido de los primeros en montar el nuevo procesador Intel Core 5 320 (arquitectura Wildcat Lake), con un precio equivalente a unos 570 dólares —casi lo mismo que el Neo— pero doblando sus cifras: 16 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento.

Y por debajo aprieta el segmento más agresivo: Chuwi ha apuntado directamente al Neo con su UniBook, también con Wildcat Lake, a 449 dólares: 150 menos que el de Apple.

Por qué justo ahora

El momento no es casual. Dos plataformas nuevas de chips —Intel Wildcat Lake y Qualcomm Snapdragon C— están abaratando la gama de entrada y permitiendo equipos decentes a precios que antes solo cubrían los Chromebook. El Neo de Apple ha llegado justo cuando la competencia tenía munición para responder, y eso ha encendido la mecha de toda una nueva hornada de portátiles económicos.


Mi nota

Lo interesante de esto no es el MacBook Neo en sí, sino lo que revela. Apple, la marca que siempre ha competido por arriba, ha entrado en la gama de 600 dólares y ha reordenado las prioridades de todo el sector en cuestión de semanas. Es el viejo efecto Apple: no inventa la categoría —los portátiles baratos llevan décadas— pero al entrar la legitima y la pone en el centro.

La paradoja es que el Neo gana la batalla del precio y la pierde casi siempre en la hoja de especificaciones: 8 GB y 256 GB en 2026 son justos, y los rivales lo saben, por eso atacan con el doble de RAM y disco por el mismo dinero. Pero Apple no vende RAM, vende el conjunto: macOS, chip eficiente, integración con iPhone y reventa. Para mucha gente esa ecuación pesa más que un número en una ficha.

Mi lectura: el ganador real de todo esto es el comprador. Llevábamos años con la gama económica estancada —memorias caras, márgenes mínimos, equipos mediocres— y ha bastado que Apple pise el charco para que Honor, ASUS, HP, Chuwi y compañía se pongan las pilas. Si el Neo solo sirviera para eso, ya habría valido la pena.