Era la gran apuesta de la WWDC 2026 y por fin se ha enseñado funcionando: Apple rebautiza su asistente como Siri AI y confirma de forma oficial lo que se rumoreaba desde enero: la nueva Siri se reconstruye sobre un modelo de Google Gemini. Tras dos años de promesas incumplidas, esto es lo que de verdad cambia.

Cómo funciona: el motor es de Google, la privacidad es de Apple

El corazón de la nueva Siri es un modelo Gemini personalizado que Apple licencia a Google. Según los detalles publicados, se trata de un modelo de 1,2 billones de parámetros por el que Apple pagaría alrededor de 1.000 millones de dólares al año.

Lo interesante es cómo lo ha encajado Apple sin renunciar a su discurso de privacidad. Siri AI usa un enrutado en tres niveles:

  1. En el dispositivo, con los modelos propios de Apple, para lo más sencillo.
  2. En Private Cloud Compute (servidores con Apple Silicon) para peticiones intermedias.
  3. En Google Cloud para el razonamiento más pesado.

En cada paso, según Apple, las consultas se anonimizan y tokenizan para que ni Apple ni Google puedan vincularlas a un usuario concreto. Private Cloud Compute trabaja en sesiones efímeras sin retención de datos, y Apple insiste en que expertos externos pueden auditar el sistema.

Craig Federighi lo resumió en el mensaje de la jornada: “creemos que la privacidad en la IA es innegociable”, subrayando que “los datos solo se usan para ejecutar tu petición, y expertos externos pueden seguir verificando esta promesa en cualquier momento”.

Qué puede hacer: una Siri por fin conversacional

Más allá del motor, la experiencia cambia por completo:

  • App independiente en iPhone, iPad y Mac, con historial de conversaciones que puedes revisitar y sincronización por iCloud para continuar en otro dispositivo.
  • Conversaciones multi-turno, conocimiento del mundo en tiempo real y capacidad de trabajar con tus datos personales entre apps.
  • Comandos en varios pasos con una sola petición y opción de adjuntar imágenes y documentos.
  • Interfaz “Search or Ask” en la Dynamic Island del iPhone y en Spotlight del Mac.
  • Inteligencia visual ampliada, con un modo Siri en la cámara.

Abierta a la competencia: el sistema de Extensiones

Una de las novedades más sorprendentes: Apple introduce un marco de Extensiones que permite enrutar tus consultas al modelo de IA que prefieras —Claude, Gemini, Grok y otros— como función de primera clase, no como un apaño. En la práctica, supone el fin de la exclusividad de OpenAI en el sistema. Para los desarrolladores, además, App Intents sustituye a SiriKit como vía para integrar sus apps con el asistente.

La pega: en la UE y China nace recortada

Aquí está la letra pequeña que ya hemos contado en el resumen de la WWDC, y que conviene repetir:

  • Unión Europea: por la DMA, Siri AI no llega a iPhone ni iPad con iOS 27 / iPadOS 27, aunque sí a Mac, Apple Watch y Vision Pro. No hay fecha para iPhone.
  • China: Gemini no opera allí, así que Apple recurre a socios locales —Alibaba para la capa de cumplimiento y censura, y Baidu para búsqueda e inteligencia visual—, en una versión censurada y específica.

Cuándo

Las betas de desarrollador llegan tras la keynote, la pública en julio y la versión final en septiembre. Eso sí: en la UE, en iPhone y iPad, de momento sin fecha.


Mi nota

La Siri que Apple prometió en 2024 por fin existe, y se nota que esta vez la han enseñado funcionando, no en un vídeo. Pero llega con dos sombras grandes: depende del motor de Google —pragmatismo que roza la rendición para la empresa que presumía de hacerlo todo en casa— y nace partida por geografía. Si la capa de privacidad es tan sólida como dicen y los auditores externos lo confirman, sería lo más Apple de todo el invento. La ironía es que, para comprobarlo en mi iPhone aquí en España, tendré que esperar sin fecha.