Pocas veces Apple avisa de algo así con tanta claridad. En una entrevista con el Wall Street Journal publicada el 17 de junio, Tim Cook ha confirmado que los productos de Apple van a subir de precio, y ha señalado al culpable: la escasez de memoria RAM.

Lo que ha dicho Cook

El CEO de Apple no se anduvo con rodeos:

“Por desgracia, las subidas de precio son inevitables. Estamos haciendo todo lo posible por mitigar los enormes incrementos que nos trasladan, y hemos intentado proteger a nuestros clientes, pero la situación se ha vuelto insostenible.”

En otras palabras: hasta ahora Apple había ido absorbiendo el sobrecoste para no repercutirlo, y ya no puede.

Por qué: la RAM, y la IA por detrás

El problema es la memoria, y muy en concreto la DRAM. Cook describió un mercado tensionado: “Hay menos oferta justo cuando los consumidores quieren dispositivos, y los de la memoria nos están pasando subidas enormes.”

¿Y por qué falta memoria? Por la inteligencia artificial. La fiebre de los centros de datos para IA ha disparado la demanda de memoria de alto ancho de banda, y los fabricantes están desviando hacia ahí buena parte de su producción. El resultado es una competencia feroz por unos chips cada vez más caros, en la que los productos de consumo compiten —y pierden— contra los servidores de IA.

Qué productos y cuándo

Aquí Cook fue deliberadamente vago: no concretó ni qué productos, ni cuánto, ni cuándo. Pero hay pistas:

  • Las subidas podrían llegar antes a Macs e iPads. De hecho, Apple ya retiró hace poco el modelo más barato del Mac mini: no subió el precio de ese modelo, pero al dejar de venderlo, encareció el precio de entrada a la gama.
  • El próximo gran lanzamiento es el iPhone 18, previsto para septiembre, así que todas las miradas están puestas en si estrenará precio al alza.

No es solo cosa de Apple

Conviene ponerlo en contexto: toda la industria está en la misma situación. La crisis de la memoria afecta a fabricantes de móviles y de PC por igual, y los analistas llevan meses avisando de que 2026 sería un año de precios tensionados. Que Apple, con su volumen y su poder de negociación, admita que no puede seguir absorbiéndolo, dice mucho de lo serio del asunto.